domingo, 5 de septiembre de 2010

Casas blancas

Cuando llega, es cuando realmente es importante,
un beso en la mejilla para satisfacer al veneno,
abrazos inhumanos, despojos de villanos que destrozados se desangran por las aceras que invade la noche, hablemos de comprar la vida, siente mientras puedes mirarme a los ojos, cuando el calor nos cobija entre las horas de la vida, cuando caminas escupiendo carne podrida, el velo que llevan tus manos se empapa en una sonrisa distante.
No me busques en el llanto,
piensa en mi por el tiempo,
el tibio aliento y la cruda voz que va gritando todo momento, hablando de tiempos de martes,
de vinos, de casas blancas y fotos tuyas sobre el tapiz.
Hablemos en sueños de hoy hasta abril,
no tiembles si mi cuerpo te detiene,
vuelve a mi cada momento, no dejes de mirarme,
ya no soy quien en las mañanas como un claro de sol se sonrojaba, que ahora mientras duermes te despierta en su cuerpo recordando tus labios entre leves mordiscos y roces de la piel.

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